Werther y Goethe, la conexión perfecta

¡Buenas, gente! ¿Cómo estáis? Hoy quiero compartir con vosotros una obra que hace muchos años que leí por primera vez pero que nunca he olvidado, como toda buena obra. ¡Comencemos, pues!

Hay razones por las que amar al movimiento del Romanticismo y otras, supongo, por las que habrá gente a quien no le guste. Yo me sitúo en el primer grupo, sin duda. Ya he mencionado en otros posts la predilección que siento por este período y cómo muchas de sus muestras me fascinan. Pues bien, hace unos días volví a releer uno de los clásicos románticos que ya mencionamos anteriormente y que marcaron, de alguna manera, mi vena adolescente romántica y soñadora. ¿Quién no ha oído hablar en algún momento de su vida del joven Werther y sus penas/desventuras/desdichas amorosas? Demasiada repercusión tuvo la obra, como veremos a continuación, para olvidarla.

Johann-Wolfgang-von-GoetheLas desventuras del joven Werther (no hay que olvidar que el título también puede variar a desdichas o penas) se publicó en el año 1774 del puño y letra de Johann Wolfgang von Goethe (Frankfurt, 1749 – Weimar, 1832), uno de los autores que constituirían una de las épocas literarias más esplendorosas de Alemania. No cabe duda de que el Werther causó una revolución en su época, pero ¿por qué? En primer lugar, no hay que olvidar que hasta el momento de la publicación de la obra del alemán, la sociedad había estado sumida en el siglo de las luces, del Neoclasicismo y de la Ilustración (sí, se ve que había una extensa nomenclatura para el mismo período del mismo modo que la ha habido para titular a nuestro amigo Werther). Cansados y hastiados de una razón y unas reglas neoclásicas que lo dominaban todo, literatura incluida, los jóvenes de un grupo alemán llamado Sturm und Drang decidieron poner fin a este episodio y devolver una nueva primavera a la esfera de las letras. Y así fue como empezó Goethe a despuntar como figura literaria juntamente con otros contemporáneos que forjaron una revolución en el ámbito de la lírica, el drama y la novela. Sin embargo, no solamente participó de este renacimiento literario sino que también lanzó duras críticas a una joven burguesía que, según él, se encontraba “atormentada por pasiones insatisfechas, sin estímulos externos para acciones importantes, con la única perspectiva de tener que mantenerse en una vida burguesa que se arrastra sin espíritu alguno” y que “estaba también abierta para una enfermiza locura juvenil”. 

¿Pero qué motivos, además de los anteriores, contribuyeron a crear tantísimo revuelo? El Werther no se concibió como un libro para contar lindezas y ser un libro más entre una larga lista de aquellos que pasan sin pena ni gloria. Nació como un grito a tinta que proclamaba a los cuatro vientos aquello que nadie se había atrevido a manifestar hasta el momento. Las invectivas hacia la corriente de las luces se suceden: “El príncipe tiene sensibilidad artística, y esta sería aún mayor si no estuviese supeditado al formalismo científico y la ordinariez de la terminología”. Se debate principalmente acerca del suicidio  a través de un largo diálogo que suponía un gran escándalo para la época y en el que se dan razones suficientes para posicionarse a favor o a disfavor, pero también de otros temas como el hurto o el asesinato, por ejemplo (no olvidemos que Goethe estudió leyes).

Por otra parte, la obra del alemán se puede considerar como la primera “novela” de Alemania. Hasta ese momento las obras que se habían publicado carecían de un estilo propio y, en muchas ocasiones, eran prácticamente copias de países vecinos como Francia e Inglaterra. De este modo, pues, nace una obra totalmente distinta e insólita, que arrastra consigo escándalo y revuelo, también fascinación y seguidores y que supone la popularización de la novela en territorio teutón.

wertherLas desventuras del joven Werther ve la luz por primera vez en el año 1774 y nació como una obra semibiográfica (hay correlación de los personajes en la obra con personas que formaron parte de la vida de Goethe y que no tuvieron que vivir el desenlace narrado en la vida real. –Qué difícil es hacer una reseña con las palabras justas para no desvelar más de lo estrictamente necesario–). No es atreverse en demasía ni lanzarse a una piscina sin agua cuando se afirma que Werther representa a Goethe y este mismo se encarna en el personaje principal de su novela creando una relación biunívoca perfecta. La síntesis de la obra es muy sencilla y podría resumirse de la siguiente manera: “un joven burgués se enamora perdidamente y es víctima de una pasión indomable”. El enamorado de Lotte representa al romántico por excelencia (y entandamos romántico como encarnación de los preceptos del movimiento, no como el significado que suponemos en nuestros días), de modo que nos hallamos ante un joven inconstante, sentimental, aventurero, insaciable, con ansias de descubrir, desgarrado, hiperbólico y amante de la naturaleza. Un testimonio totalmente transparente de aquello que siente, que lo eleva al cielo al mismo tiempo que lo encierra en el infierno.  

werther2En cuanto al aspecto de la forma, el Werther se presenta como un conjunto de epístolas, el género que tanto estaba de moda en la época. Es normal que el autor optara por la carta porque es la máxima representación del subjetivismo por parte de un individuo, solamente a través de un papel en blanco el protagonista es capaz de dar rienda suelta a sus sentimientos, confesar secretos y hacer confidencias al destinatario de ellas, su amigo Wilhem, quien, por cierto, siempre se mantiene en la sombra. De todas las epístolas solo se encuentran dos dedicadas explícitamente a su deseada dama Lotte. Sin embargo, este amigo en la sombra de Werther adoptará el rol de editor al final de la obra para darnos la última información del joven burgués y desvelar todas las dudas del lector. Goethe, por su parte, se muestra como un fabuloso tejedor de tiempos, y digo esto porque tiene un dominio absoluto del tempo narrativo. Es capaz de acelerar y/o frenar los acontecimientos a su antojo en el momento exacto y jugar así con la incertidumbre y el deseo de saber del lector. Conoce perfectamente a su creación, a sus personajes en cuerpo y alma, domina el físico, la psicología y la naturaleza tanto humana como del reino animal y vegetal, de modo que crea una simbiosis perfecta en su conjunto. Asimismo, la novela se divide en dos libros/partes y la acción transcurre en el periodo de un año y medio (mayo de 1771 a diciembre de 1772).

“Se ha adueñado de todo mi ser una admirable serenidad parecida a esas dulces mañanas de primavera que disfruto con toda mi alma. Estoy solo y me felicito de vivir en este lugar creado expresamente para almas como la mía. Me siento tan dichoso, mi querido amigo, tan sumido en el sentimiento de vida apacible que mi arte se resiente de ello. Ahora no podría trazar ni una línea, ni dar una pincelada; sin embargo, jamás me he sentido más pintor que en estos instantes.

werther4

Cuando el ameno valle exhala a mi alrededor una tenue neblina y el sol, en su cenit, descansa sobre la superficie de las impenetrables tinieblas de mi bosque, logrando solamente algunos rayos filtrarse en el íntimo santuario, y tendido sobre la alta hierba al borde del arrollo saltarín, descubro, alfombrado la tierra, mil variedades de hierbecillas; cuando siento my de cerca de mi corazón el zumbido de ese pequeño mundo entre los tallos, las incontables e inenarrables formas de los gusanillos, de los mosquitos, y siento la presencia del Todopoderoso que nos creó a su imagen, y el soplo del Infinito Amador que nos sostiene y mantiene flotando en la eterna delicia; ¡amigo mío!, cuando empieza a oscurecer en mis ojos y el mundo que me rodea y el cielo reposan en mi alma como la imagen de la mujer amada”.

No es de extrañar que la obra se convirtiera en toda una revolución. Crítica social, del sistema, de la apatía y desidia de su clase, de los tiempos enquistados en un pasado que parece no avanzar. Tanto es así que detractores y seguidores no se hicieron esperar. Veamos algunas declaraciones al respecto:

-“No creo que entre la denominada juventud estudiantil alemana la suma de cabezas vacías haya sido nunca tan grande como la presente. Ésta es la razón de que haya tantos jóvenes Werther […] El pasaje más bello del libro es el que sigue al punto final”. G.Ch. Lichtenberg.

-“¡Dios Santo! ¿Quién hubiera podido pensar hace veinte años que íbamos a vivir estos tiempos en los que dentro de la iglesia protestante aparecen apologías del suicidio, permitiéndose ser ensalzadas en los periódicos públicos”. Goeze.

-“Justificar a un solo suicida, o no justificarlo, sino simplemente convertirlo en objeto de conmiseración, mostrar con un ejemplo que un corazón demasiado sensible y una fantasía fogosa son a menudo nocivas, no significa una apología del suicidio […] El estar descontento con el destino es una de las pasiones más comunes y de ahí la simpatía y el contagio que provoca el corazón de… Werther”. Ch. M. Wieland.

-”Usted lo considera como una sutil defensa del suicidio. Esto me recuerda a quienes solamente quieren ver en la Ilíada de Homero un incentivo al odio, a la reyerta y a la enemistad. ¿Por qué siempre se ha de subrayar la finalidad moral de un poeta, cuando éste ni siquiera ha pensado en ello? […] Precisamente en esto consiste el mérito de Werther, en darnos a conocer pasiones y sentimientos que cada uno percibimos ocultos y confusos y que nadie sabe ni cómo se llaman ni qué nombre darles. Ahí radica el mérito de cada escritor”. J.M.R. Lenz.

Y entre gente que lo alababa y otra que lo veía como el anticristo de la literatura, el libro se erigió como bestseller en la Feria del libro de Liepzig en 1774. Sin embargo, este furor wertheriano no solamente se tradujo en ventas de libros, sino que también se trasladó al ámbito de la moda (el vestuario de Werther consistente en atuendo azul con chaleco amarillo, el lacito rosa de Lotte en el vestido) e incluso de los souvenirs (abanicos y/o porcelanas con motivos del Werther).

werther3Asimismo, no quiero pasar por alto que la llegada de la obra a España tuvo que recorrer un largo y tortuoso camino durante el siglo XIX. Las cuestiones de moral que entonces existían en nuestro país frenaron todo cuanto pudieron su recepción. La primera traducción que se encuentra del alemán data de 1885 (más de cien años después de su nacimiento. Sin palabras) y no fue hasta entrado el siglo XX que llegó con normalidad. De este modo, pues, la obra no pudo incidir e influir en los contemporáneos de la época. Veamos lo que dice un censor de una edición pirata que se disfrazó bajo el título de Cartas morales sobre las pasiones: “El autor de esta novela usa de algunos pasajes de las Sagradas Escrituras, y esto es contra lo mandado por el Santo Oficio de la Inquisición, que prohíbe se use de ellas en libros satíricos, amatorios, burlescos, de novelas, etc., por ser contra el respeto y la veneración que es debido a la palabra santa de Dios, y esto sólo basta para que la obra no se dé a luz. No solo se hallan los divinos pasajes entre amores y obscenidades, sino que muchas de las expresiones son poco conformes con lo que enseña la religión […] Concluyo con decir que esta obra es poco adaptable al genio y gusto español, porque ni divierte ni instruye, según mi corto entender”.

Por todos estos motivos, pues, es indispensable leer esta obra clave de la historia de la literatura y recibir el testimonio directo de una figura como Goethe. No es solamente el aura romántica lo que vamos a encontrar envolviendo las epístolas de Werther a su amada, sino también la huella de una belleza formal y expresiva que define una literatura subjetivista capaz de registrar cada recoveco y hondonada del alma humana, sus glorias y sus miserias creando sin dejar de crear al mismo tiempo una prosa poética digna de admirar.

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2 thoughts on “Werther y Goethe, la conexión perfecta

  1. Muy buena entrada, bueno, ¡como siempre! Me encantaría poder leerla en alemán, pero por desgracia esa lengua no está entre las que me veo capaz de dominar jaja
    Añadir que, tras la publicación y expansión de esta novela, hubo una ola de suicidios alucinante en toda Europa, ¡toda una rebeldía!
    Un gusto leerte, un abrazo

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    1. ¡Muchísimas gracias, Sara! De verdad que me alegra mucho que te haya gustado 🙂 Sería genial poder leerla en alemán, sí, pero me parece que por ahora no puede ser… Jajajaja, yo no me veo tampoco capaz de dominar esa lengua, la verdad.
      La verdad es que tuvo que ser brutal lo de la ola… No sé cómo se encajaría hoy día una cosa así en nuestra sociedad.
      Un fuerte abrazo, guapa 😘

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